Asociación Profesional de Técnicos, Auxiliares

Y Ayudantes de Farmacia de Almería

         COMENTARIO DEL DECRETO 206/2008, DE 28 DE AGOSTO, DE RECETA ELECTRÓNICA DE LA CONSELLERÍA DE SANIDAD DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE GALICIA (DIARIO OFICIAL DE GALICIA Nº 181. JUEVES 18 DE SEPTIEMBRE DE 2008)

 

 

 

         La implantación del sistema de receta electrónica en las oficinas de farmacia de Galicia a través del Decreto 206/2008, de 28 de Agosto, tiene como objetivo principal y por lo que se refiere a la dispensación de productos farmacéuticos, potenciar y mejorar la calidad en la atención farmacéutica  a la ciudadanía y conseguir una gestión eficiente de los recursos farmacoterapéuticos.

 

         Esta finalidad del texto legal, conlleva en aras de garantizar la seguridad y efectividad del nuevo proceso, a una reorganización del sistema precedente, reforzando la existente desde siempre obligación legal de presencia del farmacéutico en el acto de venta de un medicamento, lo que se traduce en que se atribuye exclusivamente al farmacéutico el acceso al sistema informático de receta electrónica mediante la correspondiente tarjeta de identificación que contiene un certificado electrónico.

 

         En esa actualización del procedimiento de dispensación de medicamentos y productos sanitarios, hubiera sido deseable que al igual que en otras regulaciones autonómicas sobre esta materia (como por ejemplo en Andalucía o Cataluña) se hubiera hecho mención expresa al auxiliar o técnico en farmacia como usuario de esa firma electrónica. Sin embargo, esta regulación no puede entenderse a nuestro criterio, como su exclusión total del proceso de dispensación. Nada dice en tal sentido el Decreto, y no lo hace porque sería contradictorio con ese espíritu que propugna dicho texto legal de mejora de la atención farmacéutica, cuando por otro lado el empleo por parte del farmacéutico de la firma electrónica es solamente una fase del proceso de dispensación, y porque además y esto es lo más importante, las normativas autonómicas no pueden  contravenir la regulación que sobre la figura del técnico o auxiliar de farmacia se hace en la legislación estatal que protege y ampara el desarrollo de sus funciones, ni desconocer la experiencia profesional adquirida por nuestro colectivo a lo largo del tiempo.

 

         De tal modo, que su presencia en la oficina de farmacia queda asegurada, y no sólo por lo que se refiere a su participación en la venta de medicamentos y demás productos farmacéuticos,  por cuanto su labor como asistente universal del farmacéutico es mucho más amplia y así sus competencias profesionales se recogen con detalle en la regulación contenida en el Real Decreto 1689/2007, de 14 de Diciembre, por el que se establece el título de Técnico en Farmacia y Parafarmacia, donde en su articulado que reproducimos expresamente para una mejor compresión:

 

          Artículo 4. Competencia general.

 

         “La competencia general de este titulo consiste en asistir en la dispensación y elaboración de productos farmacéuticos y afines, y realizar la venta de productos parafarmacéuticos, fomentando la promoción de la salud y ejecutando tareas administrativas y de control de almacén, cumpliendo con las especificaciones de calidad, seguridad y protección ambiental.”

 

         Artículo 5. Competencias profesionales, personales y sociales.

 

         “Las competencias profesionales, personales y sociales de este titulo son las que se relacionan a continuación:

a) Controlar las existencias y la organización  de productos farmacéuticos  y parafarmacéuticos, almacenándolos según los requisitos de conservación.

b) Asistir en la dispensación de productos farmacéuticos informando de sus características y de su uso racional

c) Realizar la venta de productos parafarmacéuticos, atendiendo las demandas e informando con claridad a los usuarios.

d) Preparar los productos farmacéuticos para su distribución a las distintas unidades hospitalarias, bajo la  supervisión del facultativo.

e) Asistir en la elaboración de productos farmacéuticos y parafarmacéuticos, aplicando protocolos de seguridad y calidad.

f) Apoyar al facultativo en el seguimiento fármacoterapéutico del usuario.

g) Obtener valores de parámetros somatométricos y de constantes vitales del usuario bajo la supervisión del facultativo.

h) Efectuar controles analíticos bajo la supervisión del facultativo preparando material y equipos según protocolos de seguridad y calidad establecidos.

i) Mantener el material, el instrumental, los equipos y la zona de trabajo en óptimas condiciones para su utilización.

j) Fomentar en los usuarios hábitos de vida saludables para mantener o mejorar su salud y evitar la enfermedad.

k) Tramitar la facturación de recetas manejando aplicaciones informáticas.

l) Realizar tareas administrativas a partir de la documentación generada en el establecimiento.

m) Prestar atención básica inicial en situaciones de emergencia, según el protocolo establecido.

n) Apoyar psicológicamente a los usuarios, manteniendo discreción, y un trato cortes y de respeto.

n) Intervenir con prudencia y seguridad respetando las instrucciones de trabajo recibidas.

o) Seleccionar residuos y productos caducados para su eliminación de acuerdo con la normativa vigente.

p) Aplicar procedimientos de calidad y de prevención de riesgos laborales y ambientales, de acuerdo con lo establecido en los procesos de farmacia.

q) Ejercer sus derechos y cumplir con las obligaciones que se derivan de las relaciones laborales, de acuerdo con lo establecido en la legislación vigente.

r) Gestionar su carrera profesional, analizando oportunidades de empleo, autoempleo y aprendizaje.

s) Crear y gestionar una pequeña empresa, realizando estudios de viabilidad de productos, de planificación de la producción y de comercialización.

t) Participar de forma activa en la vida económica, social y cultural, con una actitud crítica y responsable.

u) Resolver problemas y tomar decisiones individuales siguiendo las normas y procedimientos establecidos, definidos dentro del ámbito de su competencia.

 

         En idéntico sentido, el Articulo 6. Relación de cualificaciones y unidades de competencia del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales incluidas en el título.

 

         Cualificaciones profesionales completas:

 

         “a) Farmacia SAN123_2. (R.D. 1087/2005, de 16 de septiembre) que comprende las siguientes unidades de competencia:

 

UC0363_2: Controlar los productos y materiales, la facturación y la documentación en establecimientos y servicios de farmacia.

UC0364_2: Asistir en la dispensación de productos farmacéuticos, informando a los usuarios sobre su utilización, determinando parámetros somatométricos sencillos, bajo la supervisión del facultativo.

UC0365_2: Asistir en la dispensación de productos sanitarios y parafarmacéuticos, informando a los usuarios sobre su utilización, bajo la supervisión del facultativo.

 

 

UC0366_2: Asistir en la elaboración de formulas magistrales, preparados oficinales, dietéticos y cosméticos, bajo la supervisión del facultativo.

UC0367_2: Asistir en la realización de análisis clínicos elementales y normalizados, bajo la supervisión del facultativo.

UC0368_2: Colaborar en la promoción, protección de la salud, prevención de enfermedades y educación sanitaria, bajo la supervisión del facultativo”.

 

         Por otro lado, hay que hacer mención a la Ley 29/2006 de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, que en su artículo 84.5 determina que:

 

         “Las Administraciones públicas velarán por la formación continuada de los farmacéuticos y la adecuada titulación y formación de los auxiliares y ayudantes técnicos de farmacia”.

 

         En base a lo expuesto, la labor profesional de nuestro colectivo de técnicos y auxiliares de farmacia y su permanencia en las oficinas de farmacia, se garantiza por esa legislación estatal que ampara y determina las competencias profesionales del personal no facultativo al servicio de las oficinas de farmacia, sin que a nuestro criterio se puede entender que el Decreto pueda fundamentar la extinción procedente de contratos de trabajo, ya que insistimos, que se asegure con mayor rigor que anteriormente la obligación legal de presencia del farmacéutico en la dispensación al instaurar un nuevo procedimiento acorde con los tiempos, no menoscaba ni convierte en prescindible el trabajo que desde siempre y en apoyo de la prestación profesional en las oficinas de farmacia vienen desarrollando los auxiliares y técnicos en farmacia.